Cierne la harina
de mi piel cansada
agua tibia de lágrimas
que brotan
con la pizca de sal
de la memoria.
Diluye entre mis manos
levadura de vida,
amasa con mi cuerpo
este pan de cada dia:
¡Que leve,
Que fermente,
Que se crezca
y cuécelo a la lumbre
de tu alma !
Yo cortaré
en pedazos de esta hogaza
celebrando el placer
de alimentar la vida.
Es un poema de fa un temps...però de tots els temps!!